Encuentra en tu presupuesto el dinero para ir pagando tu deuda y sal del hoyo financiero tan rápido como sea posible.
*Invoca la pausa antes de la compra
Antes de que saques el dinero para cualquier cosa, hazte tres preguntas: ¿para qué lo necesito? ¿Para qué lo quiero? ¿Puedo pagarlo? Si no tienes respuestas razonables, simplemente sigue caminando.
*Piensa en las ventajas de congelar tus tarjetas de crédito
En lugar de preocuparte por no poder salir con tus amigos o recibir un facial, enfócate en lo que sí podrás hacer, como dormir mejor en la noche y sentirte más controlada. Haz tu propia lista y consúltala en momentos de debilidad.
* Ten gente a tu alrededor
Es bueno tener apoyo para cuando necesites un impulsito. Dales buenas ideas sobre cómo pueden ayudarte a alcanzar tus objetivos: dile a tu mejor amiga que te invite a pasear al perro en lugar de ir de compras, o pide a tu esposo que deje de insistir en que solicites postre cuando salen a cenar.